Al fin se anuncia una nueva infraestructura en régimen de PPP. Ha tenido que ser (y esa puede ser una pauta habitual en los próximos años) una autoridad local, aunque bastante particular.

http://www.elmundo.es/pais-vasco/2016/03/22/56f13730e2704e8b268b45b1.html

La Diputación Foral de Gipuzkoa ha anunciado la más o menos inminente licitación del contrato de concesión de obra pública para el desarrollo y operación del CGRG (Centro de Gestión de Residuos de Gipuzkoa).

En realidad, el poder adjudicador/licitador será el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa, conformado por las mancomunidades del territorio y la propia Diputación.

Se trata de un centro (consistente en una planta de tratamiento mecánico-biológico y una planta de valorización energética) que permitirá aprovechar más los residuos por tratamiento mecánico (separación y monetización de los residuos aun aprovechables) para la posterior valorización energética de la «fracción resto».

Esta infraestructura, es parte central del Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Gipuzkoa (PIGRUG). Su desarrollo estaba planeado hace años, y de hecho su construcción se llegó a contratar. Pero con el gobierno de Bildu, se canceló dicho contrato.

No hay mal que por bien no venga, puesto que posteriormente se determinó que la actuación, tal como estaba planeada, iba a afectar al endeudamiento del gobierno de la Diputación Foral. Ello ya que la entidad (publica) encargada originalmente de su desarrollo es considerada como «dentro» del sector administraciones públicas (según criterios del Sistema Europeo de Cuentas, SEC 2020).

Ahora se ha optado por la forma más natural de desarrollo de infraestructura con financiación privada (que no compute en deuda pública), que es un PPP (en este caso bajo modalidad de Concesión de Obra). Un concesionario será seleccionado por el Consorcio y deberá construir con sus propios recursos y los que obtenga vía deuda por su cuenta y riesgo, el Centro, para después operarlo y mantenerlo durante toda la vida del contrato, cobrando una retribución esencialmente basada en criterio de «disponibilidad». Dicha retribución la gestionará GHK (la empresa pública antes aludida que mantiene su rol de titular del sistema, cobrando la tarifa de tratamiento «fee gate» a las entidades locales consorciadas), y a ella se une el derecho a comercializar la energía excedentaria.

Eso es lo que creo que interesa más, el mecanismo de pagos: no tendría sentido retribuir al gestor privado según el volumen de toneladas tratadas: ¿por qué habilitar a un agente privado a ganar más dinero si resulta que hay más basura porque la gente recicla menos? ¿O que éste esté sujeto al riesgo de que haya menos residuos por poder entrar en un nuevo ciclo económico descendiente, etc.?

Tampoco tiene sentido que al agente privado se le abone si o si una cantidad fija para reparar su inversión y la de los bancos que lo financian, que es como funcionan la mayoría de los modelos concesionales de otras plantas existentes en España. Los PPP son una cuestión de servicio. El «servicio» de la construcción subsumido en el servicio continuo de mantenimiento y en su caso operación, de manera que la infraestructura esta «disponible» operativamente para la función para la que fue creada, incluyendo el cumplimiento de unos determinados estándares, en este caso de calidad ambiental y de capacidad. Y si no está disponible, no se paga (durante el tiempo que no está disponible, sean horas o días).

A todos los interesados: estad atentos al Boletín!

Algo más de información de la estructura en http://www.andresrebollo.com/anuncio-publico-de-la-licitacion-inminente-del-ppp-de-la-planta-de-valorizacion-de-gipuzkoa-proyecto-cgrg/

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